O DEPOIS DO CAMINHO

Mensagem aos amigos Peregrinos do Brasil

Acácio da Paz,Gisneide Everdosa e Orietta Prendin

O siguiente texto es una cortesía de Acácio da Paz, Gisneide Ervedosa y Orietta Prendin, autores de una guía para los peregrinos que van a Compostela. Todos los derechos son reservados.

 

quando se PRATICA a volta,

pode-se ver melhor

os DOIS lados de

CADA coisa ".

El Camino de Santiago de Compostela es una peregrinación milenaria que, en su último tramo, recorre el norte de España atravesando las comunidades autónomas de Navarra, La Rioja, Castilla-León y Galicia. Efectivamente Europa entera es un tramado de caminos y todo ellos con una única meta: la tumba de Santiago Apóstol.

¿Dónde empieza el Camino de Santiago?

Cuando contestamos a la “llamada” del Camino, empezamos a buscar libros y guías para informarnos y hacer un plan de viaje. En esos momentos sólo pensamos en el lugar de partida, como llegar a él, los medios de comunicación, etc. olvidándonos de donde verdaderamente vamos a comenzar: nuestro hogar, el único lugar donde todo empieza.

¿Cómo llegar?

Una vez conscientes de que el Camino empieza en nuestro hogar, debemos decidir desde dónde vamos a comenzar la peregrinación. Evidentemente en el pasado esto no se daba porque todo el mundo emprendía el viaje hacia Compostela desde su propia casa. Hoy en día, los medios de transportes facilitan los desplazamientos proporcionándonos un mayor número de posibles comienzos. Los más frecuentes suelen ser Saint Jean Pied de Port, en Francia, Roncesvalles y Somport en España.

[…] Tanto si la motivación de tu peregrinar es espiritual como si no, acuérdate de que la tierra que pisas es sagrada: el respeto por la Madre Tierra también forma parte de la actitud del caminante. Ella no se concretiza en los discursos ecológicos, sino a través de la profunda gratitud por el canto del pájaro y por los colores que alegran tu amanecer, por las flores que perfuman la senda por la que pasas y por el lugar agradable en la hierba suave y fresca que te sirvió de lecho en un momento de descanso. Por esto cada pedacito de papel que recojas y guardes en tu mochila, preservará la belleza de tus pasos y será como una dádiva para aquel que viene detrás.
Al Camino viene aquella persona que está dispuesta a vivir la Simplicidad y la Fraternidad, que está buscando un encuentro verdadero consigo mismo, con los demás y con la Vida a través del Silencio.
Mucha gente pregunta si caminar tanto bajo el sol, la lluvia y a veces hasta con nieve, cargando mochila, ampollas, cansancio, hambre y sed, no sea una especie de masoquismo o autoflagelación. Pensamos que la firmeza de tus pasos te dirán que el esfuerzo gastado y la superación de los obstáculos, muchas veces creados por ti, no tiene nada que ver con el sacrificio.
El peregrino es aquel que cruza los campos del Señor y debe ser con esa dignidad y con ese respeto que el caminante anda siempre hacia delante, hacia el encuentro consigo mismo, con lo divino y con sus semejantes.  

Já terminou seu Caminho, e agora o que fazer?

É o momento de voltar a casa. Alguns, poucos, retornam o Caminho para voltar a casa andando, a maioria faz em muito pouco tempo o recorrido o que lhe custou muitos dias de suores até chegar outros a Compostela.

Talvez ainda não sejas consciente de que a volta a casa é a etapa mais difícil do Caminho, quando chegues a tua cidade e não encontras nenhuma flecha amarela e você tem que saber para onde tem que ir, quando deves de novo adaptar-se a vida ordinária que ao começo de teu Caminho tanto lhes custou deixar atrás.

Procura que teu caminho, tuas dores, todas as experiências que foi acumulando durante estes dias não fiquem esquecidas, guarda-las em teu coração com mais cuidado que a Compostela, ao fim do cabo não é mais que um papel, mas o que tu viste e viveu na peregrinação é muito mais importante.

Todo o que foi descoberto no Caminho tem que tentar seguir vivendo-lo em tua vida diária. Que a oração siga sendo teu cajado para o caminho de cada dia, que os sacramentos te sirvam como flechas amarelas que te orientam na vida e sigas buscando as pegadas de Cristo o peregrino que caminha a teu lado.

Quando o necessites volte ao Caminho como peregrino ou para ser hospitaleiro voluntário ou participe de algumas jornadas programadas em nosso refúgio, ou em sua associação local ajudando-os a terem novamente o contato ao caminho.
Sobre tudo nunca deixes de caminhar, nunca deixes de buscar, e nunca esqueça que segues estando no caminho até uma meta que ainda não alcançaste.

 

As reflexões abaixo foram tiradas de vários textos da internet de vários amantes do caminho, traduzidos para o Português e textos em Castellano.

Obrigado a todos que ajudaram à realização deste texto.

 

REFLEXÓES DO

CAMINHO DE SANTIAGO

O caminho de Santiago é uma breve etapa do caminho da Vida.

É um bom exemplo de como viver no caminho da vida. Em muitos aspectos é algo parecido para ter em conta.

Há níveis generais se dão certas características, mas tem de tudo. Tudo depende como estais assim perseveras mais.

1º. Se comparte tudo. Não existe a propriedade, isto é teu ou isto é meu se não; de quem o necessita.

2º. Vive-se o momento presente. Desfruta-se caminhando, sendo feliz por ser feliz e não necessitando de nada mais.

3º. Não somente ter julgamentos. Escutam-te, falam se interessam e te aceitam como eres, dando a oportunidade de mostrar-te sem couraças.

4º. É um caminho individual, já que cada um leva seu próprio ritmo, e tentam adaptar-se ao outro ritmo, e pode trazer conseqüências. Pode ser este mais rápido ou mais lento. (Aceitação do ritmo dos demais, sem julgar-los). (É algo a ter em conta no caminho da Vida)

5º. Encontras a pessoas com as que convivem mais ou menos tempo. Cada um te aporta algo, incluso com alguns coincides em diferentes ocasiões e pode perceber uma conexão, o que te permite entender e trabalhar os apegos, já que por muito que te goste uma pessoa o que conectes com ela, em seu momento o ritmo muda e os caminhos se separam.

6º. Tem que caminhar- lo, mas o objetivo nunca é chegar ao fim é este não é o mais importante, o mais importante é caminhar.

7º. Hay veces que te ayudan y otras que ayudas. Aprendes a recibir y a dar. (Aprender a dar es importante, a compartir y alejarse de la convicción de que lo que uno tiene es de su propiedad, ¿no debería ser de quien lo necesite? Aprender a recibir, también es muy importante. Si no te gusta recibir, estás privando al que ofrece que experimente el compartir, el dar y el ayudar. Tan importante es saber compartir y ofrecer, como recibir y pedir si es necesario. Acepta el momento en el que te toque experimentar una cosa o la otra).

8º. Permite entender que hay muchas cosas que se creen que son imprescindibles y en realidad no lo son, y que además ejercen un peso sobre tí. Así que todo lo que lleves de más es un peso innecesario y que ejerce un gran peso y añade dificultad a tu camino. Ahí no se tiende a acumular por el mero afán de poseer, todo lo que no se necesite es un peso de más, y para estar más ligero, has de prescindir de él. No hay tantas cosas necesarias como se cree.

9º. Táo importante é o que sentes como o que náo sentes.

Náo sentes a necessidade de nada mas que seguir andando, sem pensar em nada material, náo queres ou codicias nada mas que seguir caminhando e chegar ao lugar que por uma noite vai a ser teu lar.

Te levantas con la única idea de caminar, sin buscar ni necesitar nada más. Tan sólo con eso, ya te sientes completo.

“La ausencia de deseo (de necesidad) te acerca a la libertad”

10º. Aceptas tus limites.

Si un día estás cansado y has de caminar menos que otro día, lo haces, lo aceptas. No te crees mejor que aquellos que caminan menos, ni peor que aquellos que caminan más kilómetros, pues sabes que cada uno experimenta y conoce lo que así ha de ser.

No sientes frustración por no llegar, pues sabes que acabarás llegando. Todo en su momento.

11º. Te da igual tu aspecto, la opinión de los demás, sabes que tan sólo has de caminar sin preocupaciones y que aunque puede ser una etapa dura, acabarás por llegar a tu destino y conociendo y experimentando lo que así ha de ser.

Outros

Ademais de tudo isto, passas tempo em silêncio e soledade, o que te ajuda a ir profundizando em ti mesmo, ademais de experimentar incríveis sensações, dependendo da inquietude e de outras tantas coisas.

Também, ao observar teus pensamentos, sabem quais são tuas inquietudes e te ajuda a superar-las.

“A tranqüilidade do caminho e o silêncio de seus senderos, pode sentir em seu interior, sentado em uma pedra.”

“Sentí como la energía de los árboles se fundía con la mía y éramos una sola cosa”

“¿Qué es el Amor?

Es lo que Somos,

de donde provenimos,

y a donde regresaremos.”

Experimenté diferentes sensaciones que ya forman parte de mí de forma intrínseca, como la Paz sin opuesto, ya que está en cada uno y uno mismo lo es. Después del camino está en cada uno seguir en conexión con el espíritu que allí se respira, que es el propio espíritu universal de Amor, Comprensión, Aceptación, Paz. ¿Por qué dejar de actuar con ese espíritu después del camino? ¿Por miedo? ¿Merece la pena? ¿Qué ganas con eso? ¿Cómo y cuándo te encontrabas mejor?

He realizado el camino de Santiago en dos ocasiones, la segunda en silencio y sin dinero, increíbles y bellas experiencias que me han contribuido a tomar consciencia y a alejar el sufrimiento de la mente, y en consecuencia de la vida.

Realicé diferentes viajes astrales, tanto caminando como parado o dormido. Son vivencias que se experimentan para que de forma intrínseca vivir con esa experiencia en tí, con su mensaje. Son experiencias individuales, como el camino, como la Vida.

A lo largo del segundo viaje fui perdiendo diferentes cosas que creía necesarias pero que no lo eran, aligerando con ello el peso de la mochila. Todo eso tiene un significado.

Hice el Camino sin tenerlo en mente, simplemente surgió, y lo hice. La idea de hacerlo sin hablar lo “decidí” unos días antes, y hacerlo sin dinero el mismo día que me dirigía para allá, cuando estaba guardando el dinero que iba a llevar.

Así lo sentí, y así lo hice. Dejando todo miedo a un lado, y siempre con la certitud de que todo saldría bien, y así fue. Y en aquellos momentos que algunos calificarían desde la mente que no salía todo bien, al no catalogarlo como algo negativo y vivir con aceptación, el sufrimiento no aparecía, surgiendo siempre algo que colaboraba para que el desarrollo siguiera su curso y no faltará nada de lo imprescindible. Actuando con Paz, todo sale bien.

Conecté con diferentes personas, simplemente con una mirada, un gesto, un abrazo o simplemente con la presencia. Hablar tan sólo es una manera más de comunicarse, pero no es la única.

Experimenté la humildad, requisito indispensable para Ser quienes Somos en realidad y trascender lo que no se es. Recibí ayuda y la aceptaba, y siempre con una sonrisa y en algunas ocasiones con un abrazo, lo agradecía.

Por ello, aparte de la experiencia personal tan intensa, hubo gente que pudo sentirse bien al colaborar en la ayuda de alguien que lo necesitaba. Por eso es importante saber recibir, para no negar el bienestar de aquellos que se sienten bien cuando dan. Y además para dar la opción de que algunos experimenten el dar, pues tan importante es dar como recibir, cuando así lo requiera la situación.

Al ir en silencio y no tener la necesidad de hablar, comprendí que ya no tengo inquietudes, nada que buscar, vivo sin desear nada, aceptando lo que es. Vivo cada instante, sin miedos, ni al futuro ni a lo que haya de venir.

Al estar en quietud, en silencio tanto interior como exterior, pude percibir y sentir magnificas y bellas sensaciones, hasta el punto que forman parte de mí de forma intrínseca, pues son lo que soy. Simplemente estaba, y en algunos momentos fui, y lo emanaba.

No creas que es necesario realizar el camino de Santiago o ir a algún país o sitios con alta vibración o lugares conocidos como espirituales para conseguir nada, pues no hay nada que conseguir. Tú ya lo eres, y no has de buscar nada en ningún lugar exterior, todo está en tí.

Algunos lugares pueden secundar a la quietud y con ello percibir lo que eres e ir dejando a un lado lo que no eres, pero de ningún modo es necesario.

Es el pensamiento que hay algo que conseguir, que hay algo que tú no tienes, lo que conlleva a una eterna búsqueda, a la inquietud, al sufrimiento. Pero si logras no identificarte con la mente y con ese pensamiento, irá desapareciendo y la mente no te causará sufrimiento. Nada te puede ofrecer el exterior que no esté en tí. El exterior es efímero y transitorio, y sólo ofrece pequeños atisbos de lo auténtico. Lo verdadero tan sólo puedes experimentarlo en tí.

No hay nada que buscar, nada que conseguir, pues ya lo eres. Piedras en el camino espiritual

E stas reflexiones sobre el tema del camino interior, o espiritual, o proceso terapéutico, pretenden abrir puertas, acercarnos a un pensar diferente. Son fruto de mi propia experiencia y no buscan sistematizar el tema de una forma congruente.

En esta era cognitiva ya se tiene bastante asumido que uno de los pilares de las tradiciones, la realidad, es la realidad de cada uno tal como el sujeto la construye en su interior (idea ahora usada hasta para vender cervezas).
Este paradigma centra el poder en el sujeto que posee la capacidad de cambiar su forma de interpretar la realidad.

La idea de cambio es la clave de todo proceso espiritual, querer ser más y mejor, o sufrir menos. Por un lado buscamos el cambio de lo que somos por un modelo interno en base al yo ideal, lo que nos gustaría ser, o al ideal del yo, lo que deberíamos ser. Por otro lado, buscamos el cambio por un modelo externo, un maestro, terapeuta, o el comportamiento ejemplar que sugieren los textos sagrados.

La no aceptación de lo que descubrimos en el panorama vital ( límites, muerte, dolor), es la principal huída hacia el cambio. Huída perfectamente comprensible. El cambio necesita modelos y es la desorientación la que nos remite a modelos externos. Y no porque los modelos externos sean buenos en sí mismos.
Es posible que la gente piense: aprendo mucho con sus charlas, me ha ido muy bien tal práctica. Pero en el fondo lo que valoramos y nos alivia es depositar la confianza en otro, confiar en que el maestro sabe, en que la tradición no se equivoca. Eso sí, el bienestar es real. Todos vamos buscando algo con lo que sentirnos mejor. ¿Pero es eso un camino espiritual?

El tema de las prácticas también da mucho que hablar. Las respiraciones forzadas, los giros, inmovilizaciones, cantos, incluso las drogas, muchas veces son confundidas con vías de acceso a estados de conciencia alterados que son propios de lo espiritual. A través de estas prácticas se consiguen momentos de ver las cosas con más claridad, de acceso a sentimientos oceánicos asociados con estados de iluminación, estados de éxtasis o emocionales que quizás no consigamos de otra forma. De algún modo nos dan un poquito de ese paraíso prometido en los cuentos, en las películas, que de ese modo nos parece más cercano. (Anhelo de un pasado construido con recuerdos buenos). ¿Pero realmente cambia algo en nosotros?

No hay que confundir chuparse el dedo con comer. Las prácticas son medios para romper estructuras y hábitos que nos limitan pero que también nos conforman (identidad). El valor de las prácticas está en sus consecuencias a largo plazo. La satisfacción inmediata (de chuparse el dedo) no puede remplazar la necesidad de comer y el enfrentarse al mundo para conseguir esa comida. En algunos monasterios taoístas aceptan la entrada de un candidato una vez ha hecho fortuna. En la India se entiende el proceso del camino espiritual en la última fase de la vida, una vez criados los hijos.

En occidente la espiritualidad se vende fácilmente a la gente joven o inmadura. Ante la dificultad de construir una identidad, problema psicosocial muy actual, las promesas fáciles y atractivas son el mejor señuelo.

El placer después de cualquier técnica se equipara con el placer de tomar una coca cola, se puede haber llegado a ella por sugestión y estar en peligro de adicción.
Toda práctica necesita de una elaboración de las emociones o cogniciones que nos presenta como nuevas, elementos extraños a integrar en la identidad del sujeto.
Cabe denunciar la poca conciencia y respeto que existe sobre este tema. Se le da más valor al efecto inmediato, sugestivo y prometedor que a las consecuencias a veces peligrosas de estos procesos que por un lado tienden a desestructurar, con los posibles desencadenantes psicóticos y otras veces a reestructurar de forma rígida (sectas).

Muchas veces se parte de un mito, matar al ego. En los casos más suaves el mito consiste en desenmmascarar los engaños del ego. Es un tema confuso que polariza en nuestro interior dos seres, uno más espiritual al que se le asocian los buenos momentos y un ego como la parte oscura que hay que cambiar. Este mito del ego es una forma metafórica de las luchas internas, motores de nuestra construcción como personas. Es a través de querer ser lo que no somos que nos construimos. Es en ese momento que la identidad va adquiriendo una forma más precisa, cuando va apareciendo un sufrimiento enquistado y oculto, no el padecer dinámico del adolescente que saborea ciertos triunfos.

El adulto ya ha armado su defensa (identidad, carácter, hábitos, a veces precariamente) y su defensa le ha limitado. El ego se tiende a asociar con ese aspecto defensivo y limitante olvidando que el ego somos nosotros. No hay unas rejas que retienen nuestro potencial de ser mejores. Nuestro potencial es nuestro ego. Tan solo reconociendo esa unidad interna, aceptando nuestros actos, puede llegar algún cambio (no buscando el cambio).

En los ambientes espirituales se dan estas polaridades del yo-tu evolucionado (ideal) frente al yo-tu no evolucionado (ego) Por mi experiencia estas contradicciones de los procesos de crecimiento personal son alimentados interesadamente (aunque inconscientemente) por los maestros o terapeutas de la espiritualidad. En este orden cosmológico tener seguidores nos hace subir escalones hacia la perfección, generando una gradación, empezando por los comunes, pasando por los discípulos y llegando a los maestros. A veces la cuestión es tener un maestro o inventarlo para no ser un común.

Estos son algunos de los pensamientos que me surgen. Son muchas las dudas que aparecen cuando analizamos estos temas. Con la experiencia cada uno se da sus respuestas.

Si alguien ha conseguido seguirme en esta serie de denuncias se preguntará si yo creo en el camino espiritual. La respuesta es que sí, por supuesto que creo, creo en la intención honesta e inocente de los que buscan estar mejor y en la oferta sensata y consecuente con sus propias necesidades de los que ofertan plazas en el camino de la evolución. Cada uno con su camino. Gráficamente es un problema de peso, ¿qué pesa más a la larga, lo que gano o lo que pierdo? La cualidad del ser humano es la inteligencia "la capacidad de anticiparse a la experiencia".
Estamos en la era cognitiva, hoy construimos la realidad de que cada uno construye su propia realidad.

e.mail: acaciopaz@hotmail.com

 

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